Diseño de packaging
Tras un diagnóstico de marca, determinamos que conservar el nombre era la decisión más acertada: funcionaba, conectaba y tenía reconocimiento. El reto estaba en potenciar su identidad visual a través del logotipo, el packaging y la fotografía de producto.
La inspiración surgió de un símbolo profundamente local: la bandera de Vilches, tierra de origen de este aceite de oliva. Su geometría triangular, al disponerse en conjuntos de cuatro, genera composiciones que recuerdan a puntas de diamante, una metáfora visual de valor y autenticidad.
Este lenguaje gráfico, en diálogo con círculos y franjas presentes en otras banderas, nos permitió crear un sistema visual coherente pero con un sello único. El resultado es un diseño contemporáneo, capaz de proyectar tradición y modernidad al mismo tiempo, y de posicionar la marca con fuerza en un mercado global cada vez más exigente.



