Hay cosas que cambian para que nada cambie.
Rediseñamos la marca y el packaging de Pagos de Toral sin renunciar a lo que siempre ha sido, tradición y raíces. Lo que cambia es su presencia. Ahora es más clara, más sólida y más reconocible.
La etiqueta adquiere una forma singular, la nueva tipografía, elegante y contundente, pone el foco en el apellido. La T, reintepretada, se convierte en el elemento identitario que vertebra toda la marca. Se abandona un diseño genérico y se consigue construir uno propio, con carácter, donde conviven tradición y elegancia.
Cada formato recibe un tratamiento distinto, dentro de un mismo sistema. Así, cada producto se distingue de los demás sin perder la identidad común.
Desde la dirección creativa conectamos y unificamos todos los formatos, lo que además permitió optimizar costes de producción.
