Simplicidad que evoca un bote de jarabe
Creación de naming e identidad visual. Para representar la idea, influyó que el cliente es farmacéutico y también se dedica a la producción de aceite de oliva. Vinculamos estos dos oficios para reflejarlos en su producto final. El diseño intenta trasmitir la imagen de medicamento. El envase de presentación es un diseño basado en los botes de jarabe clásico. En el frontal aparece la marca que evoca un corazón pixelado construido a partir del símbolo de la cruz farmacéutica. Esto es lo que se transmite con un diseño sobrio pero con fuerte personalidad en su conjunto.
El producto destaca el color verde intenso del aceite y el concepto de salud como atributos principales. Nombre, diseño y acabados hacen que la imagen funcione como un todo y en coherencia con el producto, al mismo tiempo rompe los clichés estéticos asociados al aceite de oliva.
El reto fue hacer algo diferenciador entre el mundo de los aceites, menos convencional y juvenil para conectar con un público preocupado por la salud. Al mismo tiempo el desafío fue crear un diseño que funcionase a nivel global, que no se identificara con un territorio ni cultura concreta. Tenía que transmitir atributos de salud, sencillez y modernidad. Buscábamos un diseño simple pero potente acorde a su precio.
Winner German Design Awards 2020
A’ Design Awards 2020 (Bronce)

